Posee una increíble cascada que cae desde la parte alta de la Sierra de Samaná, a una altura de 40 metros (130 pies). El trayecto para llegar allí, de 2,5 km (1,5 millas), puede hacerse a pie si la persona está en buena forma física, o puede hacerse a caballo.
La refrescante agua cristalina invita a darse un chapuzón.


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