Con algarabía,  banderas y pancartas en manos representando la Dominicanidad, y al ritmo del merengue fueron recibidos este domingo 20  de Diciembre por el  Ministerio de Turismo, y con motivo del Día del Dominicano Ausente, miles de criollos que llegaron en distintos vuelos procedentes desde New York y de distintas ciudades estadounidenses.

 El recibimiento fue llevado a cabo en el Aeropuerto del Cibao de manera especial,  y  fueron los vuelos  de Jet Blue, marcado con el número 2437, que trajo a 124 viajeros desde New York, y el de Newark NJ con 168 pasajeros a bordo; ambos arribaron a las 12:23 y 12:37 PM respectivamente, hora local.

La bienvenida fue ofrecida en la terminal aeroportuaria que conecta gran parte del Cibao con el resto del mundo, en el Área de Rampa (Zona B3) y fueron tomadas en consideración las medidas de seguridad, distanciamiento social, así como los protocolos de higiene establecidos en el Plan de Turismo Responsable, puesto en vigencia por el Gobierno dominicano para garantizar la salud de los visitantes.

Así lo informó Oscar Miguel De La Hoz, encargado de la Oficina del Ministerio de Turismo en el Aeropuerto Cibao, al tiempo de resaltar que la Covid-19 limita, pero no impide la realización de ciertas acciones siempre que se cumplan las formalidades.

“Optamos por hacer un recibimiento a los dominicanos ausentes en el área de Rampa, al aire libre, para así lograr no tener aglomeraciones manteniendo el distanciamiento social requerido por las autoridades sanitarias, y no queríamos dejar pasar por alto el recibimiento caluroso a nuestros compatriotas” declaró De la Hoz.

Un total de 25 vuelos internacionales arribaron a esta terminal del Aeropuerto Internacional del Cibao durante todo el domingo, provenientes de ciudades como New York, Boston, New Jersey, Miami, Newark, Filadelfia, San Juan, Puerto Rico e  islas de Turks And Caicos.

Cada viajero , que en su gran mayoría llegaba en compañía de familiares, descendía de su aeronave feliz y lleno de entusiasmo,  por el recibimiento mientras le eran ofrecidas banderas tricolores y souvenirs, a la vez que disfrutaban de la danza folklórica del Ballet del Mitur, dirigido por el Profesor Oscar Batista.