Esta superficie con figura lineal como si se tratase de una delicada obra de arte por su lealtad a la organización, es lo que se conoce hoy día como El Paseo del Conde. El mismo tiene su origen hacia más de 500 años y según cuentan los libros de historia dominicana el nombre de esta calle hace honor al Conde de Peñalba quien había enfrentado la invasión inglesa de 1655.