En los últimos cinco años, la zona norte de Quintana Roo incrementó de cinco a 14 su oferta de campos de golf, con una inversión promedio de entre los 10 y 15 millones de dólares cada uno. Para el 2013, el turismo de golf se mantendrá como una de las apuestas más fuertes del Caribe mexicano, con tres nuevos campos por inaugurarse o comenzar a diseñarse este mismo año.